Identidades negadas

Exposición del artista Pastor Sabillón


En esta oportunidad el Centro Cultural One Way de San Salvador tuvo el placer de presentar la exposición “Identidades negadas” del artista hondureño Pastor Sabillón en las instalaciones del Museo Universitario de Antropología de la Universidad Tecnológica de El Salvador, en la que se presentaron 18 piezas de mujeres de cerámica elaboradas con arcilla, cuyas poses hacían alusión a las problemáticas sociales de la migración, el feminicidio y la trata de personas.


El Maestro Pastor Sabillón, escultor hondureño, recibió en noviembre de 2013 el Premio Nacional de Arte “Pablo Zelaya Sierra” en su país, el cual se suma a los numerosos homenajes, ampliamente reconocidos en países como Italia, España y Francia.



Cuando se habla de arte se piensa que éste únicamente debe limitarse a ser decorativo, que sirva para cambiar la estética de un lugar, que llene un espacio. Sin embargo, el arte es más que un aspecto de belleza, es una forma de lenguaje que trasciende, que es permanente, que transmite un mensaje. El arte también es una forma de denuncia que debe invitarnos a no cerrar los ojos ante los problemas de los cuales, de forma consciente o no, somos cómplices silenciosos.


Al observar una obra, el espectador debe ponerse más allá de la apariencia de lo bello, porque, de lo contrario, se quedará sólo en lo superficial. En este trabajo es ayudado únicamente por el creador de la misma, el cual solo provocará al público, lo invitará a razonar y convertirá algo bonito en algo que tenga sentido cuando su arte no se limite al enfoque técnico, es decir, cuando su obra trascienda la realidad.

Una persona actúa en base a una experiencia, según una identidad o juicio adquirido. Por naturaleza, los individuos tratan de plasmarlo en el trabajo, en lo que hacen, en lo que dicen y con las personas que encuentran; ya que fuera de una historia, el arte se puede volver algo árido.


Un artista, por muy bueno que sea, si no pone su capacidad al servicio de los hombres hace algo que terminará siempre dejándolos indiferentes. Y es que sólo cuando éste (y las demás personas en general) se comprometen en el servicio hacia el otro a través de su trabajo, el encuentro con lo que le rodea cambia, y esto convertirá profundamente su temática, haciéndola abierta, sin límites, universal, capaz de hablar por igual al corazón de la persona, independientemente de su condición, estatus social o nacionalidad; pero, este cambio tiene que venir de la experiencia.


El hombre que realiza su trabajo al servicio de los demás produce un fruto más bonito y humano, algo con un significado más verdadero. Hacer todo como servicio, poco a poco, cambia la realidad que le rodea: un profesor lo hace en su salón de clase, una secretaria en su oficina, un artista en su obra.


El trabajo artístico del Maestro hondureño Pastor Sabillón es acompañado siempre por la continua búsqueda de una línea y de un estilo a seguir. Su temática es principalmente social, las angostas calles de Tegucigalpa le ofrecen sus sujetos preferidos: casas entre cerros, zonas marginales, escenas del mercado, pedazos de vida rural. Además de la temática social, lleva adelante una búsqueda en términos abstractos, donde el color y la forma son esenciales.


En el año 1978, participó en un taller sobre restauración de cerámica maya y precolombina en Ciudad de Panamá, experiencia que marcó en el artista un estadio sucesivo para su obrar, al igual que su estadía en Japón, entre el 1981 y 1982. De este modo, en el lenguaje plástico de Pastor comienza a surgir un diálogo proficuo entre la técnica y sus temáticas.


En los años siguientes expuso en varios países: Italia, Francia, Estados Unidos, España, México, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Belice, Venezuela, Canadá e Israel. Cabe destacar su participación, junto con Rafael Cáceres y Daniel Vásquez, en la Esposizione Internazionale Specializzata Genova ‘92 y “Colombo - La nave e il mare”, donde realizan una escultura a gran escala, y su sola participación al simposio de escultura en Netanya, Israel, durante el año 2000.


En 1998, entra en contacto con la experiencia del profesor Giovanni Riva, misma que cambiará por completo la vida y obra del artista; pues si en un primer momento sus estudios en Japón y Panamá influyen su modo de trabajar desde el punto de vista técnico, el encuentro humano y profesional con el profesor Riva convertirá profundamente su temática, haciéndola abierta, sin límites, universal, capaz de hablar por igual al corazón del hombre independientemente de su condición, estatus social, nacionalidad, etc.


En el año 2003, viajó a Ponte di Legno, Italia, donde participó en la manifestación cultural Tonalestate, con el tema “Un bello e orribile mostro si sferra, l’uomo e la técnica”. En Honduras, su trabajo es constante con sus participaciones en las antologías de las artes plásticas y exposiciones individuales, además de las Bienales de esculturas y cerámica.



En los últimos decenios, la migración de poblaciones centroamericanas hacia el norte del continente se ha hecho recurrente, lo que ha movido el Maestro Sabillón a dar voz con sus obras “Identidades negadas” a esta temática. Diferentes son los factores que obligan a muchas personas a dejar sus propios países, con la esperanza de poder alcanzar el anhelado “american dream”. Sin embargo, en lugar de cumplir el “sueño”, en muchas ocasiones lo que encuentran es una situación en la que su misma identidad y su misma humanidad llega a ser negada. Por tal razón, las obras de Pastor reflejan una cierta indolencia; sus figuras arrastran, con paso lento, el peso del sufrir; sus manos están cubiertas y atadas; sus rostros, de una límpida belleza, permanecen inmutables ante la sonrisa del coyote o el grito del verdugo; los carnifices, cómplices y víctimas, se ponen delante o al final del grupo. Las esculturas, libres de cualquier vistosidad cromática, desean transmitir con franqueza la dureza de la realidad que muchas mujeres enfrentan día a día.




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